Quien reinstale Windows pierde sin backup todos los drivers personalizados — algunos ya no disponibles porque el fabricante ha discontinuado el modelo. Una copia previa es seguro.
Método 1: DISM (Windows nativo)
DISM (Deployment Image Servicing and Management) viene con Windows. Comando como administrador:
DISM /Online /Export-Driver /Destination:C:\Backup\Driver
Exporta todos los drivers de tercero del Driver Store a la carpeta indicada. Restauración tras reinstalación: explorador → carpeta backup → clic derecho sobre cada .inf → Instalar.
Método 2: PowerShell
Más fino que DISM:
Export-WindowsDriver -Online -Destination "C:\Backup\Driver"
Mismo resultado, sintaxis PowerShell. Para automatizar en scripts.
AVG Driver Updater puede crear puntos de restauración antes de cada actualización — automáticamente.
Método 3: herramientas dedicadas
Double Driver (clásico)
Gratis, hace backup y restore con interfaz simple. Antiguo pero funcional.
DriverMax
Comercial, hace backup y detecta automáticamente actualizaciones.
AVG Driver Updater
Crea automáticamente punto de restauración antes de cada actualización. Especialmente útil para usuarios menos técnicos.
Restauración
Tras reinstalación de Windows: instala primero los drivers obvios (chipset, GPU). Después, para los demás:
- Administrador de dispositivos → dispositivo no reconocido
- Clic derecho → Actualizar driver → Buscar en mi equipo
- Apunta a la carpeta backup
- Windows encontrará el driver coincidente
Fuentes adicionales
Fuentes autorizadas para profundizar:
Preguntas frecuentes
No. Solo de los de tercero. Drivers Microsoft estándar Windows los reinstala automáticamente.
Típicamente entre 500 MB y 2 GB para todos los drivers. Suficiente con un USB.
La mayoría sí — modelo de driver compatible. Excepción: drivers que requieren cambios de arquitectura (HVCI). En la duda: descarga del fabricante para Windows 11.
Solo si llegaron al Driver Store (los enviados por WU sí). Si vienen de Windows Update directamente al sistema: no.